* Utilice gafas de sol homologadas y garantizadas, que cumplan las normas de calidad óptica necesarias para la correcta protección ocular.
* Consulte en un establecimiento especializado la posibilidad de incorporar su corrección óptica de miopía, hipermetropía y/o astigmatismo a las gafas de sol.
* El uso de una gorra o de una visera puede atenuar ostensiblemente la exposición a la luz, sobretodo en las personas más sensibles a la misma (ojos claros, operados de catarata).
* Utilice periódicamente colirios lubricantes (lágrimas artificiales) para aliviar la sensación de sequedad e irritación ocular.
* Evite el uso de lentes de contacto en las piscinas y en el mar por el grave riesgo de contraer infecciones.
* No sumerja la cabeza debajo del agua si ha sido sufrido una intervención ocular en las últimas tres semanas.
* Utilice gafas protectoras con lentes de material orgánico durante la práctica de deportes (natación, squash, vela ...) y de otras actividades como el bricolaje o la jardinería, para evitar traumatismos oculares o la entrada de cuerpos extraños en el globo ocular.
* Si algún producto químico entra accidentalmente en contacto con sus ojos, lávelos inmediatamente con agua corriente.
* Evite la automedicación. Si tiene el ojo rojo, doloroso o con secreciones, o bien si sufre cualquier tipo de traumatismo ocular (inciso o contuso), consulte con un especialista oftalmólogo a la mayor brevedad posible.